Hora de cocinar el pipián mexicano

Hora de cocinar el pipián mexicano

Pipián mexicano: Es hora de aprender un poco sobre las salsas mexicanas, así que ahora cocinaremos una salsa a base de semillas, nada más y nada menos que el pipián mexicano. Esta es una de las salsas más saludables dentro de México y aunque se prepara en otros lugares del continente y puede ser de otros colores, llevaremos a la mesa la receta mexicana que no te puedes perder.

 

Ingredientes necesarios para el pipián mexicano

  • 1 taza de ajonjolí
  • 1 taza de semillas de calabaza
  • 2 tazas de cacahuates pelados
  • 4 clavos de olor
  • 2 dientes de ajo
  • 1 jitomate o tomate rojo
  • ½ cebolla blanca
  • 4 tazas de caldo de pollo
  • Cuatro chiles guajillos
  • 4 chiles anchos
  • Canela en polvo
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida

Elaboración para el pipián

  1. Para comenzar se deben lavar los chiles y cortarse en cintas, se deben sacar las semillas, las venas y la cabeza
  2. En una olla pon a hervir agua para remojar los chiles, hay quienes prefieren asarlos o incluso tostarlos ligeramente y se reservan luego de esto.
  3. Por otro lado, se va a engrasar una sartén para tostar las semillas, grano o frutos secos como el ajonjolí, semillas de calabaza y los cacahuates. Se recomienda que se tuesten cada uno de los tipos de semillas por separado ya que no todos se cocinan a la misma velocidad y no hay que abusar de la fuerza del fuego para no quemarlos
  4. Cuando estén todas estas semillas tostadas añade los clavos de olor y tritúralos, también puedes usar un mortero para luego reservar esta pasta
  5. La misma sartén que utilizaste puedes usarla para asar el jitomate; la media cebolla y los dientes de ajo ya pelados, si es necesario se puede engrasar la superficie de la sartén.
  6. El caldo de pollo se calienta en una olla grande y se agregan cada uno de los ingredientes asados, los chiles, las semillas trituradas y deja que todo se cocine por unos 10 minutos e incluso agregar un toque de canela, sal y pimienta al gusto.
  7. Cuando haya pasado el tiempo de cocción lleva la salsa a la licuadora para se vuelva pastosa y suave; si quieres sea más liquida, agrega caldo de pollo o agua caliente, prueba siempre para saber si está bien de sabor.
  8. Una vez que esté en el punto que te guste y que esté caliente ya puede ser servido con la proteína que sea de tu preferencia y sorprender a todos.
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